Literatura en la Edad Media

Literatura en la Edad Media


Se denomina literatura medieval a todos aquellos trabajos escritos principalmente en Europa durante la Edad Media, es decir, durante aproximadamente mil años transcurridos desde la caída del Imperio Romano de Occidente hasta los inicios del Renacimiento a finales del siglo XVI.  



La literatura de este tiempo estaba compuesta básicamente de escritos religiosos, concepto amplio y complejo, que abarca desde los escritos más sagrados hasta los más profanos. A causa de la gran amplitud espacial y temporal de este período se hace fácil hablar de la literatura medieval en términos generales sin caer en simplificaciones. Por ello, es más adecuado caracterizar las obras literarias por su lugar de origen, su lenguaje o su género. (wikipedia.org)



Contexto Social






Características de la Literatura

  1. Oralidad: Ya que algunas de las manifestaciones literarias más importantes y destacadas de la Edad Media fueron difundidas oralmente porque eran concebidas para ello.
  2. Anonimato: En los inicios de la literatura, el autor que escribía las obras era irrelevante.
  3. Didáctica moralizadora: Hasta el siglo XV los valores de la literatura son moralizantes y lo que pretenden es transmitir al lector unos conocimientos o educar sobre cómo deben de comportarse (sobre todo los nobles y príncipes).
  4. Verso: Principalmente porque la literatura estaba destinada a ser recitada, por ello se prefiere el verso antes que la prosa porque este tiene ritmo y rima.
Escritores de la Edad Media

San Francisco de Asís


(1182-1226) Sacerdote y poeta italiano que propuso una religiosidad más humana y panteísta y escribió una de las obras fundadoras de la literatura de ese país.    El Cántico de las criaturas (llamado también Laudes creaturarum o Cántico del hermano Sol) fue redactado probablemente un año antes de su muerte, cuando sufría una delicada enfermedad en los ojos.  Según refiere la leyenda, la escritura de este poema fue un don y el remedio a su mal.  Se trata de una plegaria a Dios escrita en dialecto umbrío y está compuesta de 33 versos que no tienen un metro regular.  La rima repite el mismo modelo estilístico de la prosa latina medieval y de la poesía bíblica, sobre todo el del Cantar de los cantares.  San Franciso tenía una amplia cultura religiosa y no desconocía la literatura provenzal.   De allí provienen los términos, como el del "amante", con el que nombra su peculiar relación con la pobreza.   La plegaria, cuyo ritmo lento recuerda los rezos matutinos, es de una extraordinaria belleza.  Comienza elogiando la grandeza de Dios y continúa con la belleza y la bondad del sol y los astros.  Para la humildad del hombre reclama el perdón y la dignidad de la muerte.  El ideal franciscano expresado con tal maestría poética tuvo importantes consecuencias literarias y religiosas.  El movimiento por él fundado, que representó un enérgico retorno a la espiritualidad, estaba formado por gente del pueblo que utilizaba la lengua vulgar.   Los cantos de esta multitud de seguidores que recorrían campos y villas se llamaron "laudes" y luego fueron recogidos en los "laudarios" o libros de rezos de las cofradías de devotos.  San Francisco escribió en latín las obras en las que se describen las condiciones de su apostolado.  Entre ellas se encuentran las reglas de la órden que fundó: Primera regla (aprobada por Inocencio III en 1210), Segunda regla (aprobada por Honorio III en 1223), 28 Admonitiones a sus hermanos y su Testamento. (Oceano. p.376)

Gonzalo de Berceo


(1195-1264) Primer poeta español en lengua castellana.  Con él se inicia, además, la escuela literaria llamada "Mester de Clerecía", compuesta no solamente por eclesiásticos sino también por hombres de letras laicos.   Se educó en el monasterio de San Millián de la Cogolla, en el que ofició como clérico secular, y llegó a ocupar los cargos de diácono (h.1120) y presbítero (h.1237).  Su obra inauguró la senda de la poesía erudita, en contraposición con la desarrollada por la poesía épica popular y la de los juglares, aunque, como ya señalara Amador de los Ríos, "alcanzaba igualmente al fondo y a los medios artísticos de que el arte popular ya escrito se había valido".   Su producción, eminentemente religiosa, se ordena alrededor de tres ejes principales: poemas hagiográficos, sobre santos locales, como son las Vida de San Millián, Vida de Sancto Domingo de Silos y Vida de Sancta Oria, virgen, basadas todas ellas en fuentes latinas y en tradiciones del propio monasterio; obras marianas, en tres títulos fundamentales: Loores de Nuestra Señora, Milagros de Nuestra Señora y Duelos de la Virgen, y poemas religiosos de naturaleza doctrinal: El martirio de San Lorenzo, El Sacrificio de la misa y Los signos que aparecerán antes del Juicio. El modelo estrófico que Berceo aplicó para versificar fue el de la cuaderna vía, con ello introduce al lector en un mundo concreto, tangible, cuyo objetivo es proporcionar una sensación de cercanía y proximidad familiares.  En ese mundo, la lengua se mantiene en su nivel más básico, es decir, común al público y fiel a su esencia poética.   También inauguró un estilo realista y a través de él lo místico adquirió un carácter natural que otorgó veracidad al relato. (Oceano. p.116)

Dante Alighieri


(Florencia, 1265 - Ravena, 1321). Poeta italiano que -al nivel de Homero, los textos bíblicos y W.Shakespear- está considerado uno de los grandes modelos literarios de todos los tiempos, sobre todo por su obra magna, la Divina Comedia. Bautizado como Durante, pertenecía al antiguo linaje florentino de los güelfos: su padre fue Alighiero II de Bellincione y su madre, Gabriella, la llamaban Bella. En algunos cantos del Paraíso, Dante recordó a sus antepasados más remotos como Cacciaguida, que murió en las cruzadas. A los nueve años como refirió en "La vida nueva", se enamoró de Beatrice, probablemente Bice di Folco Portinari, que casó con Simone de Bardi y murió muy jóven. Dante, que la reencuentra a los dieciocho años, la convirtió en la figura femenina central de su obra. En 1285, el poeta tomó como esposa a Gemma di Manetto Donati: de este matrimonio, concertado por los padres cuando el novio tenía once años, nacieron tres o cuatro hijos.  Dante estudió gramática con un preceptor; también se impregnó, a través de los fáciles contactos que se daban en Florencia, de la literatura clásica y "vulgar" que circulaba por la ciudad.   Con G. Cavalcanti 《su primer amigo》compartió el interés por la poesía amorosa del dolcce estilo novo. Luego, diversos viajes lo pusieron en contacto con otros centros culturales y pudo profundizar sus conocimientos teológicos y filosóficos: Aristóteles, interpretado a través de la escolástica medieval; el averroísmo y sus vínculos con la filosofía árabe; y Platón, que le llegó por medio de Boecio y san Agustín, fueron las fuentes esenciales de toda su obra. La vida de Dante estuvo atravesada por los conflictos políticos en los que participó desde muy joven. Comprometido con los intereses de su familia combatió a los gibelinos y participó en el gobierno de la ciudad, ocupando diversos cargos. Las diferencias entre los güelfos blancos y güelfos negros capitaneados por las familias de los Cervichi y de los Donati, y la enemistad del papa Bonifacio VIII, que pretendía extender su hegemonía por Toscana, lo obligaron a marchar al exilio en 1302. Aunque Dante decidió apartarse de esas rivalidades, las circunstancias no le permitieron volver a su amada Florencia.  Como explicó en "El convite", vagó 《por casi todas las partes en que esta lengua (la italiana) se extiende, peregrino, casi mendigando... mostrando contra mis deseos la llaga de la fortuna, que muchas veces suele injustamente imputarse al propio llagado》. Paradójicamente estas vicisitudes desafortunadas le permitieron escribir lo mejor de su obra en el exilio. Sus primeras creaciones se centran en la reiteración del pasado, curiosamente evocado como fuente de experiencia renovadora. Apropiándose de técnicas diversas el joven Dante compuso una serie de rimas ligadas a la tradición lírica amorosa. Pero estas composiciones, creadas a partir de formulas conocidas, revelan algo muy curioso: una clara disposición experimental, como si probara con ellas diferentes estilos y buscara algo nuevo. (Oceano. p.274)

Arcipreste de Hita


Llamado Juan Ruiz Alcalá de Henares (1282-1350).  Poeta medieval español, considerado el más interesante de ese período y en quien se da un estilo inimitable: lenguaje expresivo, extraordinario sentido del humor, vigoroso realismo e inspiración juglaresca.   Muy poco se sabe acerca de su vida.  Un estudioso del siglo XVIII, Tomás Sánchez, dijo de él que fue un hombre inteligente y erudito, perfectamente impuesto en derecho civil canónico, y con un profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras.  Parece ser que su existencia transcurrió en un pueblo de la Alcarria, Hita, del que apenas se ausentó por las dificultades de la época.   Allí desempeñó el cargo de eclesiástico de arcipreste.  Fue Gil de Albornoz, arzobispo de Toledo, quien le encomendó la dirección espiritual de los conflictivos monjes de Talavera.   Durante su magisterio en esta localidad, fruto de su convivencia con aquéllos, escribió De cómo clérigos e legos e frayles e monjas e duñas e joglares saliero a recibir a Don Anno, sátira descarada e hiriente que fue causa de mucho escándalo. Tal manuscrito le valió al poeta el destierro en el convento de San Francisco, Guadalajara, durante trece años.

Por si vagos son los datos que se tienen de Juan Ruiz, el Libro del Buen Armo, su obra, ofrece en cambio el vivo retrato del temperamento del poeta: exuberante, jovial, amigo de "judías e moras" y de "escolares nocherniegos".   Como arcipreste que fue, asumió los principios religiosos de la Iglesia pero estimuló el goce de los placeres terrenales.  De este modo, en ese largo poema de más de 1700 estrofas que es el Libro del Buen Amor, si bien hay un propósito doctrinal, detrás de cada grave amonestación emergente un espíritu burlón, mordáz y desenvuelto, que llega incluso a utilizar con fines profanos sacros principios religiosos.  En este sentido, el poema es una constante mezcla de elementos ascéticos y mundanos.  Abundando en esta interpretación, Américo Castro dejó escrito que el libreo del arcipreste es "fruto ambiguo de la alegría vital y de los frenos moralizantes"; así mismo, el mencionado filólogo e historiador español, sostuvo que en él puede rastrearse una acusada influencia musulmana, armonizando su autor "las dos tendencias fundamentales de la literatura árabe de los siglos previos: sensualidad y ejemplarismo moral" (Océano. p.52,53)




Giovanni Boccaccio

(Certaldo, 1313-1375). Escritor Italiano considerado uno de los mayores representantes del cuento medieval y cuya obra cumbre, El Decámero, refleja con profundo realismo, pero también con alegres caricatúras, la decadencia moral de la vida y la sociedad de la segunda mitad del siglo XIV.

La leyenda sobre su nacimiento en París, fruto de una relación entre un comerciante toscano y una mujer noble, o incluso una princesa, es sin duda una fantasía literaria que él mismo se encargó de difundir en sus primeros escritos juveniles.   En realidad nació de una relación ilegítima de un rico mercader y pasó su infancia en Florencia, donde inició sus estudios de latín.  Hacia 1328 su padre le envió a Nápoles para que estudiase y practicase comercio en la sucursal bancaria de los Bardi, una familia muy relacionada con la corte de los Anjou.  No se adaptó a esa tarea y durante seis años se dedicó a estudiar derecho canónico, actividad a la que también renunció para volcarse con fervor en la literatura, sobre todo en la lectura de los clásicos, de los poetas en lenguas romance, de la narrativa cortesana y de los cantares populares.  Empezó entonces a componer versos y prosa y a frecuentar a los eruditos de la corte napolitana, así como los numerosos actos y fiestas de la alta sociedad de la ciudad.   Estas intensas experiencias culturales y sentimentales, así como su característica y constante inclinación a convertir en fábula la realidad vivida, encontraron expresión en sus primeras obras: La caza de Diana (1334)





Comentarios